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Yo les di la gloria que tú me diste para que sean uno como lo somos nosotros. Jn 17,22
La vigencia, en este S.XXI, de las palabras de Pablo, dirigidas a los Corintios, es asombrosa:
Porque yo recibí del Señor lo que les transmití: que el Señor, la noche que era entregado, tomó pan, dando gracias lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía. De la misma manera, después de cenar, tomó la copa y dijo: Esta copa es la nueva alianza sellada con mi sangre. Cada vez que la beban háganlo en memoria mía. Y así, siempre que coman este pan y beban esta copa, proclamarán la muerte del Señor, hasta que vuelva. Por tanto, quien coma el pan y beba la copa del Señor indignamente, comete pecado contra el cuerpo y la sangre del Señor. En consecuencia, que cada uno se examine antes de comer el pan y beber la copa. Quien come y bebe sin reconocer el cuerpo del Señor, come y bebe su propia condena. 1Cor 11,23-29
Nota: durante cada segundo que transcurre, durante las 24 horas de cada día, los 365 de cada año, 4 Sacerdotes alrededor del mundo están elevando el Cuerpo y la Sangre del Señor, para la gloria y alabanza del Nombre de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, para nuestro bien y el de toda Su Santa Iglesia.
Les contestó Jesús: -Les aseguro que si no comen la carne y beben la sangre del Hijo del Hombre, no tendrán vida en ustedes. Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. Quien come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.
Jn 6,53-56
Tomando pan, dio gracias, lo partió y se lo dio diciendo: -Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía.
Lc 22,19
Igualmente tomó la copa después de cenar y dijo: -Esta es la copa de la nueva alianza, sellada con mi sangre, que se derrama por ustedes.
Lc 22,20
Les contestó Jesús: -Les aseguro que si no comen la carne y beben la sangre del Hijo del Hombre, no tendrán vida en ustedes. Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. Quien come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.
Jn 6,53-56
Tomando pan, dio gracias, lo partió y se lo dio diciendo: -Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía.
Lc 22,19
Igualmente tomó la copa después de cenar y dijo: -Esta es la copa de la nueva alianza, sellada con mi sangre, que se derrama por ustedes.
Lc 22,20